martes, 15 de marzo de 2011

Soledad y Alcohol

Me desperté a las cuatro de la mañana por la inquietante pero a la vez tranquilizadora luz de la noche, dejé las persianas subidas para despertarme con el amanecer pero me desperté con la luz de la luna, a mi lado yacía conmigo una botella de alcohol y un fuerte dolor de cabeza, entonces entendí el significado de muchas cosas, pensaba que bebía para olvidarme de todo pero al contrario me hizo darme cuenta de muchas cosas, creía que era un día más la misma rutina, la misma gente, los mismos edificios...
No sé si fue la botella o mi alma cansada de lo mismo pero en ese momento si que desperté, mi corazón me pedía nuevos sentimientos como el amor y que dejara atrás la soledad que estuvo en mí bastante tiempo,
no puedo preguntarme el por qué de este cambio, pero pensé que pasa como todo, como el adolescente que madura por fin volviéndose adulto o el adulto que cree volverse adolescente a su edad. Si no fuera por los cambios todo sería igual, ya no habría diferencia entre nosotros y las máquinas, pero estos pensamientos para los filósofos, me volveré a dormir abrazado a mi botella que es la única que me ha demostrado todo el amor hacia mí haciendome olvidar todo lo malo de mi vida.

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